¿Has escuchado sobre la Leyenda de Cantuña?

Leyenda de Cantuña



Corrían los tiempos de la colonia en el Ecuador, y la construcción de la Iglesia de San Francisco en la ciudad de Quito estaba llevándose a cabo, los Monjes Franciscanos necesitaban de alguien que tuviera buena técnica y rapidez para realizar esta hazaña.

Francisco Cantuña, indígena ecuatoriano sería el elegido para otorgar su talento con sus manos y su conocimiento en construcción; motivado por una gran suma de dinero, Cantuña se comprometió con los Franciscanos a finalizar el atrio de la iglesia lo más pronto posible.

Una noche, antes de finalizar el plazo estipulado, Cantuña en su desesperación realizó un pacto con el diablo para que le ayudara a terminar la obra antes del amanecer, a cambio de su alma.

Cantuña recitó el famoso “Volcare Pulvere” para invocar al diablo. Cuando segundos después una figura espectral emergió de las sombras y de las fauces de la tierra.



—Cantuña, me has invocado, conozco tu angustia y tus penas, estoy aquí para ayudarte con tu propósito antes del amanecer. Pero te advierto Cantuña, como pago, tu alma será mía por toda la eternidad.

Ante la desesperación, Cantuña lleno de temor y miedo le respondió:

—Acepto Gran Satanás. —Dice Cantuña — Pero si falta una piedra no hay trato.

La Antigua Serpiente, Satanás, envió a una legión de demonios de todos los rangos a trabajar sin descanso, pero no alcanzaron a finalizar la obra, ya que Cantuña, con el miedo por la condición que le puso el diablo, escondió la última piedra, y de esta forma salvó su alma de ser tragada por el infierno por toda la eternidad.